Tá verde?

outubro 8, 2010

Uma coisa rápida. De minuto mesmo. Até porque não estou hoje para muitas teorizações. Mas o que seria do Brasil com um possível governo da Marina? Se, para decidir quem eles apoiarão no segundo turno, já contamos com uma “rebelião  interna”, imagina o Partido Verde e a Marina administrando o Brasil…. Parece que o amor pelas árvores ainda não amadureceu o suficiente, né?

Pataki, acho que precisamos de mais poesias nesse blog. E, falando nisso, parabéns pra você.  Hasta luego!

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Uma resposta to “Tá verde?”

  1. Renato said

    ROMANCE SONÁMBULO

    A Gloria Giner
    y a Fernando de los Ríos

    Verde que te quiero verde.
    Verde viento. Verdes ramas.
    El barco sobre la mar
    y el caballo en la montaña.
    Con la sombra en la cintura
    ella sueña en su baranda,
    verde carne, pelo verde,
    con ojos de fría plata.
    Verde que te quiero verde.
    Bajo la luna gitana,
    las cosas le están mirando
    y ella no puede mirarlas.

    *

    Verde que te quiero verde.
    Grandes estrellas de escarcha,
    vienen con el pez de sombra
    que abre el camino del alba.
    La higuera frota su viento
    con la lija de sus ramas,
    y el monte, gato garduño,
    eriza sus pitas agrias.
    ¿Pero quién vendrá? ¿Y por dónde…?
    Ella sigue en su baranda,
    verde carne, pelo verde,
    soñando en la mar amarga.

    *

    Compadre, quiero cambiar
    mi caballo por su casa,
    mi montura por su espejo,
    mi cuchillo por su manta.
    Compadre, vengo sangrando,
    desde los montes de Cabra.
    Si yo pudiera, mocito,
    ese trato se cerraba.
    Pero yo ya no soy yo,
    ni mi casa es ya mi casa.
    Compadre, quiero morir
    decentemente en mi cama.
    De acero, si puede ser,
    con las sábanas de holanda.
    ¿No ves la herida que tengo
    desde el pecho a la garganta?
    Trescientas rosas morenas
    lleva tu pechera blanca.
    Tu sangre rezuma y huele
    alrededor de tu faja.
    Pero yo ya no soy yo,
    ni mi casa es ya mi casa.
    Dejadme subir al menos
    hasta las altas barandas,
    dejadme subir, dejadme,
    hasta las verdes barandas.
    Barandales de la luna
    por donde retumba el agua.

    *

    Ya suben los dos compadres
    hacia las altas barandas.
    Dejando un rastro de sangre.
    Dejando un rastro de lágrimas.
    Temblaban en los tejados
    farolillos de hojalata.
    Mil panderos de cristal,
    herían la madrugada.

    *

    Verde que te quiero verde,
    verde viento, verdes ramas.
    Los dos compadres subieron.
    El largo viento, dejaba
    en la boca un raro gusto
    de hiel, de menta y de albahaca.
    ¡Compadre! ¿Dónde está, dime?
    ¿Dónde está mi niña amarga?
    ¡Cuántas veces te esperó!
    ¡Cuántas veces te esperara,
    cara fresca, negro pelo,
    en esta verde baranda!

    *

    Sobre el rostro del aljibe
    se mecía la gitana.
    Verde carne, pelo verde,
    con ojos de fría plata.
    Un carámbano de luna
    la sostiene sobre el agua.
    La noche su puso íntima
    como una pequeña plaza.
    Guardias civiles borrachos,
    en la puerta golpeaban.
    Verde que te quiero verde.
    Verde viento. Verdes ramas.
    El barco sobre la mar.
    Y el caballo en la montaña

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